El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, declaró la emergencia agropecuaria por inundaciones en Buenos Aires para los partidos de 9 de Julio y Necochea. La decisión, oficializada este martes en el Boletín Oficial bonaerense, responde a las lluvias otoñales que dejaron pérdidas productivas en ambos municipios, según informó Bichos de Campo.
La declaración de emergencia llega antes de que se perciban los efectos de El Niño en el centro de la provincia, fenómeno que los pronósticos ubican con mayor intensidad para los últimos tres meses del año. Técnicos y especialistas adelantaban que 2026 sería complejo para el centro bonaerense tras las inundaciones de 2025, cuando 9 de Julio registró más de 160.000 hectáreas bajo agua.
Los municipios afectados y el alcance de las medidas
La vigencia de la emergencia abarca desde mayo hasta noviembre de este año. En ese período, los establecimientos de 9 de Julio y de las circunscripciones II, III, IV y XII de Necochea podrán declarar pérdidas productivas y acceder a beneficios tributarios y crediticios.
La decisión se tomó tras una evaluación del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense, que dirige Javier Rodríguez, junto con las comisiones locales de Emergencia Agropecuaria y la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario provincial.
Los productores afectados deberán presentar una declaración jurada que acredite las pérdidas ocasionadas por las intensas lluvias otoñales. De acuerdo con el porcentaje del establecimiento comprometido, se podrá acceder a determinadas medidas de alivio fiscal, como descuentos y exenciones sobre el impuesto Inmobiliario Rural.
Qué beneficios prevé la declaración de emergencia
La Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) será el organismo encargado de implementar los beneficios tributarios. Por su parte, el Banco de la Provincia de Buenos Aires tendrá a su cargo la efectivización de los beneficios crediticios, cuyo detalle se conocerá en las próximas semanas.
Actualmente, y hasta febrero de 2027, una medida similar está vigente en Guaminí y Coronel Suárez, dos localidades del centro-oeste y centro-sur de la provincia afectadas por igual por los excesos hídricos.
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) advirtió que los niveles de las napas están muy elevados. Informes de la región estiman que en varias zonas del centro provincial ya se perciben anegamientos y dificultades para escurrir el agua, una situación que podría agravarse con las lluvias proyectadas para fin de año.











