La planta nuclear de Rumania cerró por la sequía en el Danubio que bajó el nivel del río a mínimos históricos en 30 años. La central de Cernavodă, que opera dos reactores de 706 megavatios cada uno y genera el 20% de la electricidad del país, no volverá a funcionar en los próximos 10 días, según informó la BBC.
El segundo reactor fue desconectado de la red eléctrica rumana poco antes del mediodía del jueves 13 de agosto de 2026. El primero ya había sido apagado en julio. Es la segunda vez en la historia de la planta que se produce un cierre completo: la primera fue en 2003.
El Danubio no tiene suficiente agua para enfriar los reactores
Las autoridades intentaron esta semana aumentar el flujo de agua hacia la planta hundiendo barcazas cargadas con rocas en el río, pero la medida no funcionó. “No prevemos un reinicio dentro de los próximos 10 días”, declaró Romeo Urjan, director de la planta, a la agencia AFP.
La falta de energía nuclear se está cubriendo durante el día con generación solar y eólica, favorecidas por el clima cálido y ventoso. Durante las noches, Rumania debe recurrir a plantas de carbón y gas, y también a importaciones. El país tiene gran capacidad hidroeléctrica, pero está igualmente afectada por los bajos niveles de los ríos.
Hungría enfrenta la misma amenaza en su central de Paks
Hungría, que también depende del Danubio para refrigerar su única planta nuclear en Paks, hasta ahora evitó el cierre. Sin embargo, el primer ministro Péter Magyar advirtió el mes pasado que la central soviética, con cuatro reactores, podría apagarse por primera vez en su historia. Funcionarios de la planta dijeron a la BBC que las boquillas de succión no alcanzaban el agua por el bajo nivel del río.
El cambio climático está elevando las temperaturas en todo el mundo, pero Europa es el continente que más rápido se calienta: dos veces más rápido que el promedio global, según el servicio Copernicus. Esto genera olas de calor más intensas, mayor presión sobre los cuerpos de agua y más incendios forestales. El Rin, otro río clave europeo, también registra niveles bajos que limitan severamente el tráfico fluvial.
El sector agrícola europeo acumula daños climáticos que en Italia podrían superar los 3.000 millones de euros este año, según la asociación agrícola Coldiretti. En Francia, la ministra de Ambiente Monique Barbut advirtió que las olas de calor podrían generar costos directos e indirectos de entre 10.000 y 15.000 millones de euros. El banco holandés Triodos estimó que el calor extremo podría borrar gran parte del crecimiento económico proyectado para la Unión Europea en 2026.
Fuente original: https://www.bbc.co.uk/news/articles/cqlxpq5q799o?at_medium=RSS&at_campaign=rss













