Los pueblos originarios transfronterizos en riesgo de desaparición cultural enfrentan una amenaza silenciosa que crece a ambos lados de las fronteras estatales. Un nuevo informe presentado durante el 197° periodo de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Panamá documenta cómo al menos 18 pueblos indígenas de la región andino-amazónica viven divididos por límites nacionales que no existían cuando sus ancestros habitaban esos territorios.
El documento, titulado Fragmentación territorial, despojo y violencia contra los pueblos y naciones originarias transfronterizas, fue elaborado de forma colectiva por Amazon Frontlines junto a los pueblos awá, a’i cofán, andwa, siona, siekopai, achuar, shuar y wampis, además de organizaciones regionales de derechos humanos. La autoría es compartida, pero la compilación estuvo liderada por la abogada María Espinosa, quien en entrevista con Mongabay Latam detalló los hallazgos del trabajo de cinco años.
“La pandemia fue un detonante porque evidenció cómo las comunidades quedaban aisladas, rezagadas y sin atención”, explicó Espinosa. Durante el COVID-19, las fronteras entre Colombia, Ecuador y Perú se cerraron para las personas pero no para el petróleo. Las comunidades siona no recibieron atención médica de ninguno de los dos Estados, y cuando desarrollaron medicina propia fueron impedidas de cruzar al lado ecuatoriano para llevarla a sus familiares. Lo mismo ocurrió con los siekopai de Ecuador, bloqueados para trasladar medicinas al lado peruano.
Las restricciones se multiplican en las fronteras
Según el informe, estos pueblos enfrentan desafíos que se multiplican por vivir en territorios transfronterizos. La militarización de sus tierras, la presencia creciente del crimen organizado transnacional, y las dificultades para la libre movilidad por requisitos exacerbados de documentación son apenas algunas de las barreras documentadas.
“No hay ninguna posibilidad de que estos pueblos garanticen su existencia física y cultural si no hay una corresponsabilidad, un compromiso, una respuesta estatal clara, decidida y transparente”, advirtió Espinosa a Mongabay Latam. El informe denuncia que mientras avanza el control y militarización de zonas de interés extractivo minero o petrolero, persiste el abandono estatal en la atención de derechos fundamentales como salud y educación.
Las respuestas estatales permanecen fragmentadas. Los Estados utilizan la justificación de lo fronterizo para evadir obligaciones, mientras que para estos pueblos esa frontera es una imposición que corta sus relaciones de parentesco, su movilidad ancestral y su acceso a territorios sagrados.
El objetivo de presentar el informe ante la CIDH es que el tema sea elevado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y que el Sistema Interamericano avance en el desarrollo de estándares específicos sobre pueblos transfronterizos. Espinosa adelantó que ya existen compromisos importantes por parte del organismo regional.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/10/pueblos-originarios-transfronterizos-riesgo-desaparicion-cultural-entrevista/













