El avance de la tuberculosis en Argentina llevó algunos indicadores sanitarios a niveles similares a los de comienzos de los años 80, durante la última dictadura militar. Así lo señala un estudio presentado en el 54° Congreso Argentino de Medicina Respiratoria, que analizó la evolución de la enfermedad entre 1980 y 2025.
Los casos nuevos y las recaídas pasaron de 9.944 en 2020 a 16.359 en 2025, un aumento del 64%, según el Boletín Epidemiológico Nacional publicado por el Ministerio de Salud. Hasta la semana 40 de 2026 se acumulaban 11.286 casos, un 18% más que la mediana de 2022-2025 para el mismo período.
“Hoy tenemos una capacidad de intervención mucho mayor: pruebas moleculares, casi 580 centros de diagnóstico, profesionales formados y tratamientos efectivos, pero algunos indicadores muestran un retroceso de aproximadamente 45 años”, explicó a elDiarioAR Andrés Burke Viale, neumonólogo y co-coordinador de la sección Tuberculosis de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR).
Ya es el quinto año consecutivo de aumento
“Ya es el quinto año consecutivo que aumentan los casos, con lo cual este ya no es el efecto de la pospandemia, sino hay una circulación real de bacterias que se están contagiando”, explicó en diálogo con elDiarioAR Santiago Jiménez, coordinador médico de la Casa Masantonio, un centro del Hogar de Cristo en Barracas que trata la enfermedad. “En algunas zonas ya superan los 100 casos cada 100.000 habitantes. Eso es una alta carga y queda diluido en la estadística nacional”.
Entre los menores de 15 años, las notificaciones crecieron a un promedio del 19,1% anual entre 2020 y 2024, según el Ministerio de Salud. “Cuando un niño de cinco años tiene tuberculosis, generalmente significa que nadie sospechó que su madre, su padre, sus abuelos u otro adulto responsable de su cuidado tenía la enfermedad”, explicó Burke Viale. “El niño termina siendo la puerta de entrada al sistema sanitario cuando, en realidad, es el último eslabón de la cadena”.
Hacinamiento, pobreza y falta de coordinación nacional
Las condiciones de hacinamiento, pobreza, indigencia y malnutrición agravan el problema, según Burke Viale. En la Casa Masantonio ven que llega gente cada vez más frágil, que perdió su vivienda por la enfermedad. El aumento de personas viviendo en paradores y jornadas laborales de 16 o 18 horas en talleres de costura contribuyen a la transmisión de la bacteria Mycobacterium tuberculosis.
El retroceso se produce mientras el Estado nacional redujo su estructura de coordinación del Programa Nacional de Control de Tuberculosis. La partida específica para prevención y control llegó a abril sin ejecución, según señala elDiarioAR. El Ministerio de Salud atribuye la tendencia a los “determinantes sociales y sanitarios” y a la recuperación de la detección.
“Creo que vamos a terminar nuevamente con unos 17.000 o 18.000 casos”, estimó Burke Viale. “Y hablamos solamente de las personas a las que logramos diagnosticar”. Argentina cuenta con pruebas que detectan la tuberculosis en dos horas y un tratamiento gratuito de seis meses que permite curarla, pero la falta de inversión en salud pública está revirtiendo décadas de avances.
Fuente original: https://www.eldiarioar.com/sociedad/tuberculosis-avanza-argentina-alertan-indicadores-retrocedieron-45-anos-muriendo-gente_1_13625037.html
