Brasil es el segundo mayor productor de biocombustibles del mundo. Por lo tanto, la crisis del petróleo provocada por la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán impacta directamente sobre el país sudamericano dando un lugar central a los biocombustibles en la estrategia energética.
Un reciente artículo de CNN Brasil analiza cómo el aumento del precio del crudo Brent reaviva el debate global sobre la seguridad energética.
El rol del etanol y el biodiésel en la seguridad energética
Ante este contexto internacional de suba del crudo y del bloqueo del Estrecho de Ormuz (por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial), el etanol y el biodiésel representan más que herramientas de descarbonización, son también activos estratégicos y, en el caso de Brasil, un mecanismo para reducir la exposición a las crisis externas relacionadas al petróleo, afirma CNN.
Desde agosto de 2025, la gasolina regular y premium en Brasil se comercializa con una mezcla obligatoria del 30 % de etanol anhidro, mientras que el diésel incluye 15 % de biodiésel. Y si bien este esquema regulatorio no elimina la dependencia de los combustibles fósiles, genera un “colchón estructural” que permite cubrir una mayor parte del consumo energético con producción renovable nacional, advierte el sitio de noticias.
La presión en torno al petróleo provoca que los biocombustibles ganen un atractivo adicional, actuando incluso como un amortiguador de precios, agrega la fuente.
Biocombustibles como herramienta de resiliencia económica
Además del precio en los surtidores, el valor estratégico del etanol también está vinculado a su incorporación obligatoria en la gasolina. En contextos de estabilidad energética, esta política suele interpretarse como una medida ambiental. Sin embargo, en un escenario de tensiones geopolíticas, pasa a funcionar también como una herramienta de resiliencia económica.
En el caso del biodiésel ocurre algo similar. El diésel es clave para el transporte de mercancías, la logística por carretera y la actividad agroindustrial, por lo que cada punto porcentual de mezcla obligatoria adquiere relevancia cuando suben los precios internacionales de los combustibles fósiles.
En definitiva, el contexto internacional de guerra en Medio Oriente y de aumento del petróleo puede estar contribuyendo a consolidar a los biocombustibles como un activo importante en la transición energética y como parte de la infraestructura estratégica para reducir la vulnerabilidad externa y fortalecer la autonomía energética de Brasil.












