Las ventas de bombas de calor se dispararon un 11% en Europa durante el primer semestre del año, impulsadas por recortes de impuestos a la electricidad en varios países y por el aumento de los precios del gas tras el conflicto con Irán. Los hogares compraron 1,16 millones de unidades en 12 países europeos, frente a 1,05 millones en el mismo período de 2025, según datos de la Asociación Europea de Bombas de Calor (EHPA).
El salto en las ventas coincide con cambios fiscales que redujeron la brecha de precio entre electricidad y gas. La Comisión Europea publicó en febrero un plan de electrificación que recomienda a los gobiernos bajar los impuestos a la electricidad por debajo de los aplicados al gas, una medida que según la EHPA acelera la adopción de esta tecnología.
Las bombas de calor transfieren energía térmica en lugar de generar calor quemando combustible, lo que las hace hasta tres veces más eficientes que las calderas de gas. Funcionan con electricidad y pueden calentar o enfriar espacios según la estación. Su factor de planta promedio alcanza el 300%, es decir, por cada kilovatio consumido producen tres kilovatios de calor.
El peso de los impuestos en la transición
Paul Kenny, director general de la EHPA, afirmó en declaraciones reproducidas por The Guardian que “Europa está terminando su adicción a una droga tóxica y costosa de proveedores dudosos: el gas. La solución está en bajar impuestos a la electricidad y transferirlos a los combustibles fósiles”.
En varios países europeos, la electricidad sigue siendo hasta cinco veces más cara que el gas debido a la estructura impositiva. En Reino Unido y Bélgica, la electricidad cuesta más de cuatro veces el precio del gas. Solo en Rumania la brecha es mayor, con una relación de cinco a uno. La EHPA sostiene que los países que mantienen impuestos más altos en electricidad que en gas registran una adopción más lenta de bombas de calor y mayor dependencia de combustibles fósiles.
Bélgica, donde la penetración de bombas de calor sigue siendo baja, anunció en 2026 un ajuste fiscal que recortará el costo de la electricidad en 3% y aumentará el del gas en el mismo porcentaje.
Alemania lidera con subsidios directos
Alemania se consolidó como el mercado más dinámico gracias a un esquema de subsidios que convirtió a las bombas de calor en la tecnología de calefacción número uno en instalaciones nuevas, según la EHPA. El programa cubre hasta 40% del costo de instalación en viviendas unifamiliares y departamentos.
Los 12 países cubiertos por el relevamiento son Austria, Bélgica, Suiza, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, Portugal y Suecia. En conjunto, representan más del 80% del mercado europeo de calefacción residencial.
La calefacción de edificios representa aproximadamente el 25% de las emisiones del sector residencial en Europa. El reemplazo acelerado de calderas de gas y gasoil por bombas de calor eléctricas es una de las vías más directas para reducir esas emisiones, especialmente en países con matrices eléctricas con alta participación renovable.
El cierre del estrecho de Hormuz por parte de Irán disparó el precio del crudo hasta USD 126 por barril en abril, lo que encareció tanto el gasoil para calefacción como el gas natural licuado. Ese contexto de precios altos de fósiles aceleró el cambio de tecnología en hogares que ya estaban evaluando la transición.
Fuente original: https://www.theguardian.com/environment/2026/sep/28/heat-pump-sales-soar-across-europe-after-ciuntries-cut-electricity-taxes-data-shows













