La preparación de municipios de Córdoba ante El Niño se convirtió en una carrera contra el tiempo. Con pronósticos que anticipan lluvias intensas para la temporada estival, los gobiernos locales asumieron la primera línea de respuesta sin esperar apoyo nacional. Desde obras hidráulicas hasta simulacros de evacuación, cada ciudad diseñó su estrategia según sus vulnerabilidades.
La magnitud del desafío varía según la geografía. Mientras algunas localidades priorizan la limpieza de canales para evitar anegamientos, otras avanzan con infraestructura nueva para mejorar el escurrimiento del agua. Lo que tienen en común es la urgencia: llegar al verano con protocolos claros y sistemas de respuesta activados.
Monte Cristo extiende su canal de desagüe 500 metros para desviar el agua
En Monte Cristo, el intendente Daniel Haniewicz explicó a Perfil que el municipio concentró los trabajos en el sistema de desagües de la ciudad. La intervención implicó extender el canal principal más de 500 metros, nivelarlo y desviarlo hacia el cauce natural. “Hemos limpiado todos los desagües, pero aparte tenemos un canal por donde sale todo el desagüe de la ciudad que terminaba en un campo, como un tapón. Avanzamos con los dueños de esos campos para prolongarlo”, señaló.
El municipio también definió dos espacios de evacuación, uno en la zona norte y otro en la sur, y activó el trabajo conjunto con Defensa Civil. Haniewicz remarcó que la prevención también depende del compromiso ciudadano: “Hacemos mucho hincapié en que la gente no arroje basura en los canales. Eso termina tapando los desagües y perjudica a toda la ciudad”.
Villa del Rosario organizó simulacros semanales con 9 instituciones coordinadas
En Villa del Rosario, el intendente Diego Carballo optó por fortalecer la coordinación entre todas las instituciones que podrían intervenir durante una emergencia. Según informó Perfil, desde hace dos meses funciona una mesa de trabajo integrada por Protección Civil, Bomberos Voluntarios, Policía, Hospital Provincial, centros de salud municipales, Cruz Roja, Guardia Local, Tránsito y radioaficionados.
“Venimos haciendo reuniones semanales y un trabajo de prevención. También realizamos simulacros ante una situación extraordinaria relacionada con El Niño, como lluvias intensas o fuertes vientos”, afirmó Carballo. El objetivo fue definir con anticipación el rol que deberá cumplir cada organismo bajo la coordinación de Protección Civil.
En Oncativo, el municipio puso el foco en la articulación con los productores agropecuarios ubicados aguas arriba de la ciudad. El intendente Nicolás Filoni indicó a Perfil que avanzan con la limpieza de canales, bocas de tormenta y nuevos desagües en coordinación con Defensa Civil. “Los productores de la cuenca alta vienen realizando terrazas y microembalses que ayudan a que el agua de los campos no llegue de golpe a la ciudad”, explicó.
Filoni buscó transmitir tranquilidad a los vecinos, especialmente por el recuerdo de la histórica inundación que afectó a la ciudad en 1991. “Siempre digo que nos estamos preparando para que no suceda”, aseguró.
En San Francisco, la Provincia lanzó la licitación para ejecutar la readecuación y el ordenamiento del drenaje pluvial urbano en el sector norte de la ciudad, con un presupuesto oficial superior a 2.500 millones de pesos y un plazo de ejecución previsto de 90 días. La intervención busca mejorar el funcionamiento del sistema de desagües pluviales en uno de los sectores de mayor crecimiento urbano.
Unquillo intensificó durante las últimas semanas los operativos de limpieza y desobstrucción de arroyos y vados. Las tareas se realizaron sobre el río Ceballos, el arroyo Saldán y el arroyo Cabana. Además, se instaló una nueva valla de seguridad en el vado Las Mercedes para impedir el paso de vehículos cuando se registren crecidas.
La capacidad operativa de estos municipios determinará cuántas vidas se salvan cuando las lluvias lleguen. El plazo de ejecución de 90 días para la obra más grande, en San Francisco, vence justo antes del pico proyectado del fenómeno.












