Los súper ricos obtienen doble beneficio de la crisis climática: invierten en las industrias que la causan y, al mismo tiempo, lucran con los negocios de recuperación ante desastres. Así lo documenta un nuevo informe de Oxfam publicado este lunes.
El 0,1% más rico del planeta, unas 8 millones de personas, no solo es responsable de más emisiones de carbono que los 3.500 millones más pobres combinados, según el estudio. También concentra inversiones masivas en el mercado de preparación, recuperación y reconstrucción ante desastres, un sector que proyecta crecer de USD 70.000 millones a USD 92.000 millones anuales para 2029.
El círculo perverso del doble dividendo
Jean McLean, directora de influencia de Oxfam, acusó a los multimillonarios de convertir el caos en ganancia. “Los súper ricos se benefician en ambos extremos de la crisis: primero, mediante inversiones continuas en industrias contaminantes, y segundo, mediante inversiones en la floreciente ‘economía de adaptación’, donde los servicios de recuperación y reconstrucción se venden de vuelta a un mundo en calentamiento”, declaró a The Guardian.
El informe identifica 217 corporaciones que o bien impulsan el colapso climático o bien hacen negocio adaptándose a él, a través de la provisión de dispositivos de enfriamiento, barreras contra inundaciones, equipos contra incendios, transporte, alimentos, seguros y préstamos. El año pasado, estas compañías facturaron en promedio USD 1.800 millones y repartieron USD 1.000 millones en dividendos a accionistas.
Dos de las mayores gestoras de activos del mundo, BlackRock y Vanguard, poseen acciones en el 92% de las empresas de este índice, con un valor total superior al billón de dólares, según Oxfam.
Quiénes pagan el costo del calentamiento
Las poblaciones que menos contribuyeron a la crisis climática absorben sus peores consecuencias, mientras que quienes la causaron están mejor equipados para protegerse. Las emisiones anuales del 1% más rico causarán 1,9 millones de muertes prematuras por calor, estima Oxfam, basándose en impactos proyectados sobre salud humana, productividad agrícola y aumento del nivel del mar. Más de tres cuartas partes de esas muertes ocurrirán en países de ingresos bajos y medios, que producen solo el 8% de las emisiones globales.
La desigualdad se profundiza cuando las crisis golpean. Oxfam cita el caso de una suba del 231% en el precio del cacao tras eventos climáticos extremos en África occidental en 2024: los agricultores locales no vieron ninguna ganancia, mientras que las grandes corporaciones alimentarias y sus accionistas capturaron el aumento.
Alex Maitland, uno de los autores principales del informe, advirtió que los más ricos no son beneficiarios pasivos. “Esto es deliberado. Cuando se toma en cuenta su influencia política, esta es evidencia bastante condenatoria de que son capaces de orquestar lo que está sucediendo”, dijo a The Guardian.
Oxfam exige impuestos más altos sobre los ricos, los jets privados, las petroleras y las compañías contaminantes. El grupo llama al gobierno británico a mejorar los compromisos de financiamiento climático internacional basados en donaciones en lugar de préstamos, y a poner fin a las inversiones en combustibles fósiles.
Fuente original: https://www.theguardian.com/environment/2026/oct/27/super-rich-double-dividend-climate-crisis-oxfam












