The Lancet publicó este miércoles un llamado urgente para que el cambio climático sea reconocido formalmente como una emergencia sanitaria mundial. El pedido surge del décimo informe anual de Lancet Countdown sobre salud y cambio climático, elaborado por 146 investigadores de más de 100 instituciones. El documento revela que muchos de los riesgos y daños para la salud asociados al cambio climático crecieron más rápidamente en la década posterior al Acuerdo de París (2016-2025) que en la anterior (2006-2015).
Según el estudio (https://www.thelancet.com/countdown-health-climate), las muertes mundiales relacionadas con el calor aumentaron casi un 36% desde la firma del Acuerdo de París en 2015. Solo en 2023, el calor extremo se relacionó con unas 710.000 muertes, de las cuales el 71,5% son atribuibles directamente al cambio climático provocado por la actividad humana. Las cifras demuestran que la inversión en energías limpias y el liderazgo de los sistemas sanitarios no bastan para compensar el rápido aumento de los daños derivados de los combustibles fósiles, según advierte el informe publicado por Climática (https://climatica.coop/cambio-climatico-emergencia-sanitaria-the-lancet/).
El estudio también documenta que el aumento de las temperaturas merma la capacidad para trabajar de manera productiva y segura. En 2025, la exposición al calor provocó la pérdida de 573.000 millones de horas de trabajo potencial a nivel mundial. Las pérdidas de ingresos potenciales se estimaron en 1,07 billones de dólares, equivalentes al 0,91% de la producción económica global. La agricultura concentra el 38% de estas pérdidas y la construcción el 29%.
Las enfermedades infecciosas avanzan por el cambio climático
El documento pone el foco en la transmisión de enfermedades infecciosas, cuyas dinámicas se ven alteradas por el calentamiento global. La idoneidad climática para la transmisión del dengue a través de los mosquitos Aedes albopictus y Aedes aegypti aumentó un 24,39% y un 7,39% respectivamente entre los periodos 1981-1990 y 2016-2025, según detallan los especialistas en el informe.
La alteración de los ciclos hídricos es otra de las amenazas documentadas. Durante 2025, el 51,8% de la superficie terrestre mundial experimentó al menos un mes de sequía extrema, el segundo valor más alto registrado tras 2023. Desde 2003, el 80% del área terrestre ha sufrido cambios abruptos en los patrones de almacenamiento de agua.
Las subvenciones a combustibles fósiles duplican la inversión en salud
Pese a que la inversión mundial en energías limpias batió récords en 2025 al alcanzar los 2,1 billones de dólares (superando en un 82% a las inversiones en combustibles fósiles), los hidrocarburos continúan suministrando más del 80% de la energía mundial. Los combustibles fósiles provocan unos 2,73 millones de muertes prematuras anuales en todo el planeta, según el informe.
Las subvenciones netas mundiales a los combustibles fósiles alcanzaron niveles récord entre 2022 y 2024, sumando un gasto acumulado de 6,2 billones de dólares desde la firma del Acuerdo de París. En 2024, una decena de países destinaron más fondos a financiar hidrocarburos que a financiar sus propios sistemas de salud.
Actualmente, solo 56 de los 194 Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud disponen de un plan nacional para adaptar sus servicios al cambio climático. Los autores del estudio advierten que la lentitud estructural del sistema energético global mantiene el riesgo en niveles críticos. Las 100 principales empresas de petróleo y gas prevén que su producción superará en un 150% los niveles compatibles con el límite de calentamiento de 1,5 °C para 2040.
Fuente original: https://climatica.coop/cambio-climatico-emergencia-sanitaria-the-lancet/













