China implementa un programa de plantación de 100 millones de árboles para contener el avance de la desertificación en sus regiones occidentales, según reporta Caixin Global. El proyecto representa una de las mayores apuestas de reforestación a escala mundial.
En el desierto de Ulan Buh, ubicado en la región autónoma de Mongolia Interior, equipos de trabajadores instalan sistemas de riego por goteo bajo un sol que alcanza temperaturas extremas. Zhang Wenguo, de 63 años, lleva más de cuatro años viviendo y trabajando en el desierto como parte del proyecto de restauración liderado por la Fundación SEE (Society of Entrepreneurs and Ecology Foundation).
La iniciativa busca frenar la expansión del desierto mediante la plantación masiva de árboles en zonas áridas que han sufrido degradación del suelo durante décadas. El proyecto combina técnicas de irrigación moderna con especies vegetales adaptadas a condiciones extremas de sequía y calor.
Reforestación masiva en condiciones extremas
Los trabajadores enfrentan jornadas bajo temperaturas que queman la piel expuesta y vientos que arrojan arena con fuerza de perdigones. La instalación de líneas de riego por goteo es crítica para garantizar la supervivencia de los árboles plantados en un ecosistema hostil.
Según Caixin Global, el programa forma parte de una estrategia nacional más amplia para combatir la desertificación que afecta a las provincias occidentales de China. El país enfrenta la expansión de zonas áridas que amenazan tierras cultivables y asentamientos humanos.
Lecciones para zonas áridas de Latinoamérica
La experiencia china en proyectos de esta escala resulta relevante para países latinoamericanos que enfrentan problemas similares. Argentina, Chile y México registran procesos de desertificación en zonas semiáridas que requieren intervenciones de gran envergadura.
La Fundación SEE opera en el desierto de Ulan Buh con protocolos que incluyen selección de especies resistentes, infraestructura de riego sostenible y monitoreo constante de las tasas de supervivencia de los árboles plantados. El modelo podría ofrecer referencias técnicas para iniciativas regionales que buscan recuperar suelos degradados.
El proyecto de 100 millones de árboles avanza mientras China documenta los resultados de supervivencia y expansión de cobertura vegetal en sus territorios desérticos.
Fuente original: https://www.caixinglobal.com/2026-08-01/weekend-long-read-the-100-million-tree-bet-to-halt-chinas-desert-102470068.html












